Las esculturas de James Corbett
Ya vimos como un montón de basura puede ser utilizada para crear arte, en esta ocasión os presento la obra del escultor australiano James Corbett. Lleva realizando estas singulares esculturas desde 1999 y para fabricarlas utiliza engranajes, radiadores, bujías, tubos de escape y cualquier parte de un vehículo que pueda encontrar en un desguace. Una vez que obtiene todo el material lo limpia meticulosamente y comienza a soldar cada pieza hasta obtener estos espectaculares resultados.

Yo trabajaba en un depósito de chatarra y un tipo que conozco, que corría en carreras de coches, me enseñó un trofeo que había ganado hecho con palancas de cambio. Me quede observándolo y pensé que yo podría hacer cosas parecidas, por lo que comencé a realizar mis propios diseños. Después de un tiempo la gente empezó a interesarse en mis esculturas y ahora me gano la vida con ello, es un sueño hecho realidad.
Según comenta Corbett, cada escultura lleva aproximadamente dos semanas de trabajo, aunque las piezas grandes pueden tomar mucho más tiempo. Hace poco, una de sus obras, un carnero fabricado con bujías, se vendió por la nada despreciable cifra de 23.000 dólares.

Tras el éxito que ha cosechado Corbett en todas sus exposiciones, la Galería John Davies (New York), una de las más prestigiosas en cuanto a arte contemporáneo en todo el mundo, inauguró una exposición el pasado 21 de noviembre que permanecerá abierta hasta el próximo 19 de diciembre, en la que se exponen esculturas inspiradas y creadas a partir de piezas de automóviles de mediados del siglo pasado.
Para más información podéis visitar la página web de James Corbett.
También te puede interesar:
Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada mediante el canal RSS 2.0. Puedes dejar un comentario o enviar un trackback desde tu propio sitio.
[...] comprobamos como para crear una obra de arte cualquier cosa es válida como materia prima. [...]