Celebrando la muerte de Franco el monórquido
Hoy 20 de noviembre se celebra el aniversario de la muerte de un enano de muy mala leche que tuvo a España sumida en una dictadura durante 36 años. No creo que sea muy correcto utilizar en una misma frase la palabra celebración y Franco, pero por desgracia aun quedan pequeños reductos sociales y fundaciones de dudosa naturaleza que continúan convocando actos conmemorativos para ensalzar la gloria del dictador.
El pasado mes de mayo, el periodista e historiador José María Zavala, publicaba su libro “Franco el Republicano”, dedicado a Ramón Franco, el hermano republicano de Francisco Franco. En el se hace una revelación más que interesante: nuestro querido caudillo era monórquido. La primera vez que me lo comentaron pensé que se trabajaba de un error de audición, que en realidad lo que me querían transmitir es que era monárquico, pero ante lo extraño de esa afirmación volví a preguntar y me confirmaron que padecia monorquidia, es decir, que sus atributos masculinos estaban mermados, solamente disponía de un testículo.
Este hecho fue revelado por Ana Puigvert, nieta del célebre urólogo Antonio Puigvert Gorro, responsable del cuidado de los atributos sexuales del dictador. En una conversación con el autor del libro, esta le indico que recordaba como su abuelo había comentado en varias ocasiones la disfunción testicular de su paciente. Se especula que su origen se remonte a la batalla de El Biutz, un pequeño poblado situado a ocho kilómetro de Ceuta, en el verano de 1916. La noche del 28 al 29 de julio, Franco, de 23 años, fue herido por disparos en el bajo vientre. La cosa fue bastante grave, se llegó incluso a temer por su vida y fue entonces cuando perdió uno de sus testículos.
Yo a estas alturas de la película me siento bastante engañado. Durante años he escuchado la expresión “las cosas se hacían por huevos” cuando alguien se refería a los abusos de la dictadura. Entiendo que esa frase tenía su fundamento en la falta de información, en el sentido estricto de la palabra, cualquier varón de la época podía presumir de “tener más cojones” que Franco.
“Tanta paz lleves como descanso nos dejes”
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La frase final está de lujo
….Algo habia oido de lo del testiculo….pero no conocía esa palabra….Q cosas….ese hombre está bien donde está….q ya tocó mucho los cojones
Lo triste es mirar para atrás y ver como la ignorancia gobernó un país durante cuarenta años a base de sangre, de represalias, de involución a fin de cuentas. Y pensar que hay que tener fe en la raza humana…. aunque todo sea por no tirar piedras sobre el tejado de uno mismo e incluso así, a saber….
Maullidos de guitarra española